Restauración de las pinturas de la Herboristeria del Rei
Más de 14 pinturas de Francesc Soler i Rovirosa: un encargo complejo para conservar un interior histórico de Barcelona.
Este proyecto reunió la conservación de más de 14 pinturas de Francesc Soler i Rovirosa en la Herboristeria del Rei, uno de los comercios históricos más singulares de Barcelona. Soler i Rovirosa decoró el interior en 1858; hoy, estas pinturas forman parte de la memoria artística y comercial de la ciudad. El establecimiento también apareció como perfumería en la película El perfume.

Las obras se encontraban en un estado muy delicado: polvo y suciedad profundamente adheridos, barnices envejecidos, pérdidas de pintura y lienzos debilitados. No era una intervención sencilla ni repetitiva: cada obra tenía sus propios problemas y todo el conjunto debía conservarse con coherencia.
Un encargo que otros no quisieron asumir
Antes de llegar a mi taller, dos restauradores habían rechazado el proyecto. No lo acepté porque fuera fácil: acepté el reto porque podía estudiar cada problema y buscar una solución adecuada. La experiencia es fundamental, pero en una intervención así también hacen falta inventiva, paciencia y capacidad para cambiar de enfoque cuando la obra lo exige.
Me confiaron más de catorce pinturas de gran valor histórico. Para mí, fue un honor y una responsabilidad enorme.

El soporte: devolver estabilidad al lienzo
Todos los lienzos necesitaban reentelado: una intervención estructural en la que se añade un nuevo tejido de soporte al reverso del original debilitado. No consiste simplemente en pegar una tela. La unión y la tensión deben quedar controladas y uniformes; de lo contrario pueden aparecer deformaciones y ondas que afectan tanto al aspecto como a la estabilidad de la pintura.
Es un trabajo que requiere oficio y precisión. En este conjunto, además, había que resolver roturas, bordes frágiles y zonas debilitadas sin perder de vista que cada pintura formaba parte de una decoración histórica.



Limpieza y recuperación de las pérdidas
Retiré de forma gradual el barniz envejecido y la suciedad acumulada durante años, incluido el polvo incrustado en la superficie. La limpieza se controló cuidadosamente para preservar la capa pictórica original. Después de retirar las capas que alteraban la lectura, se hicieron visibles con mayor claridad las pérdidas y el estado real de cada obra.
Las zonas dañadas se estabilizaron y las lagunas se reintegraron de forma localizada. El retoque se limitó a las pérdidas: no repinté la pintura original ni inventé partes para hacerla parecer nueva.


Una confianza que se cuida
Me siento especialmente orgulloso de este proyecto. Su dificultad exigía más que seguir una receta: había que observar, probar, ajustar y resolver problemas reales sin comprometer las obras. Cada decisión se tomó con el objetivo de conservarlas y prolongar su vida.
La reintegración quedó limitada a las pérdidas y se realizó con materiales reversibles; la pintura original se conservó sin repintarla. Una restauración responsable no transforma la obra para que parezca nueva: estabiliza lo que está en riesgo y ayuda a que vuelva a leerse, respetando su historia.
- Reentelado y estabilización de los lienzos
- Limpieza de barnices envejecidos y suciedad adherida
- Consolidación y reintegración de pérdidas
- Protección final y conservación preventiva
Opinión del cliente - Miquel Casademunt Vallés
“Confianza para sus obras más valiosas
Confié en Alex para devolver el buen estado a mi colección de cuadros. Me gusta que use materiales de calidad y respete la visión y la historia de cada autor. Trabaja con pasión y responsabilidad, por eso siempre le encargo mis obras más valiosas.”